Madera laminada encolada

Para uso estructural

La madera laminada es hoy en día el producto de madera más utilizado con fines estructurales, siendo ideal para grandes luces en edificios de uso público y para los elementos estructurales principales de construcciones mixtas de madera aserrada y laminada (particularmente en vivienda unifamiliar).

Son elementos formados por el encolado de láminas de madera, de entre 6 y 45 milímetros de espesor, en dirección paralela a su eje. La madera más comunmente utilizada es el abeto, aunque su baja impregnabilidad hace que se utilicen otro tipo de maderas cuando es necesario que lleven un tratamiento en profundidad (pino, alerce, chopo o cedro, principalmente).

En la madera laminada, los adhesivos cumplen una función estructural de primer nivel, siendo tan importante su fiabilidad como su durabilidad, por lo que están en contínuo proceso de investigación y perfeccionamiento, sin perder de vista los aspectos medioambientales. Actualmente los más utilizados son la Melamina-Urea-Formaldehido (MUF) y el Poliuretano (PU).

Es muy importante, para la calidad final del producto, controlar el contenido de humedad medio de cada lámina que debe estar entre el 8% y el 15% para madera no tratada y entre el 11% y el 18% para madera que ha sido tratada con un producto protector. Además, la variación en la humedad entre las láminas de una misma pieza no puede exceder el 4%.

Las láminas que componen estos productos habitualmente resultan de un corte tangencial a los anillos del tronco y, a la hora de encolarlas, es importante disponer todas con la parte interior del tronco (corazón) hacia el mismo lado, excepto en clase de servicio 3, que las láminas extremas de cada lado deben tener el corazón mirando hacia el exterior, por ser la parte de la madera con una mayor durabilidad natural.

Para los técnicos y calculistas de estructuras el aspecto más importante a considerar es la clase resistente de la madera laminada, que lleva aparejada toda una serie de valores característicos de resistencia, densidades y módulos de elasticidad, que van a ser los que determinen finalmente el dimensionamiento de las piezas y de las uniones.

Para madera laminada nos encontramos con 8 clases resistentes, pertenecientes a dos grandes grupos (GL24h, GL28h, GL32h, GL36h, GL24c, GL28c, GL32c y GL36c). Las dos letras iniciales (GL) indican que se trata de madera laminada encolada (del inglés “Glue Laminated”), el número indica la resistencia de la pieza a flexión, en Mega-Pascales (N/mm2) y la letra final indica si se trata de una composición homogénea de las láminas (h), es decir, que todas las láminas son de la misma clase resistente, o una composición combinada (c), con las láminas exteriores de una clase resistente superior.

En España, lo más habitual es encontrar madera laminada de composición homogénea y, casi siempre, de la clase resistente GL24h. Si comparamos los valores característicos de la madera de composición homogénea y combinada, para una misma resistencia a flexión, nos damos cuenta de que la madera homogénea tiene valores característicos superiores en todo lo demás (tracción, compresión, cortante, módulo de elasticidad y módulo de cortante). Ésto se debe a que la madera de composición combinada está pensada para optimizar su comportamiento a flexión, disponiendo láminas de calidad superior en los extremos, que son las zonas más eficaces (con mayor brazo de palanca) cuando la pieza trabaja a flexión, y penalizando el resto de valores característicos, en los que las láminas intermedias juegan un papel decisivo. Esta circunstancia y, sobre todo, su menor precio, hace interesante el uso de madera de composición combinada siempre que en los esfuerzos que vaya a sufrir la pieza predomine con claridad la flexión.

madera laminada
Perfiles de madera laminada
Pórticos de perfiles de madera laminada
Fijación mecánica de viga a pilar de madera laminada
Cubierta de madera sobre pórticos de madera laminada